La última semana de junio 55 jugadores de rugby y cuatro monitores de la FRCV acudimos al campamento de rugby en Morella. Fueron 6 días agotadores pero llenos de compañerismo, amistad, afecto, disciplina, respeto... que unieron más si cabe a diferentes jugadores de los clubes de Valencia.El campamento comenzaba el martes 23, justo un día después de acabar las clases para los más pequeños, y con las mochilas preparadas para todas la semana emprendimos rumbo hacia Morella. Nos alojaríamos en el albergue Francesc de Vinatea, lugar privilegiado para realizar este tipo de actividad.El primer día sólo fue la toma de contacto, pudimos ver las instalaciones, acercarnos a lo alto de la montaña y cruzar la poca agua que pasaba por el río. Por la tarde, estuvimos realizando unos juegos, además de pasar las horas de más calor en la piscina.A partir del miércoles comenzaron los entrenamientos de rugby. El campo de fútbol del pueblo, serviría en esta ocasión para que unos jóvenes apasionados del rugby entrenaran de 10h a 13h. El Sol brillaba fuerte, pero mayores eran las ganas de todos de jugar al rugby.Eduardo Martínez se encargaría de realizar un taller de placaje, Santiago Perucho lo hizo de juego desplegado y Raúl Villaplana les enseñó como desarrollar el juego al pie. Los niños se dividian en 3 grupos, dos de veinte y uno de 9. Los nueve que quedaban se habían ido a hacer una ruta en bicicleta hasta una fuente no muy cercana.A mediodía los monitores intentábamos descansar un poco, mientras los niños no paraban y se iban a la piscina a refrescarse y a jugar a placarse en la piscina pequeña. Por la tarde, podían elegir que hacer. Disponían de tres actividades, tiro con arco, orientación y talleres.El tiro con arco fue el que mayor aceptación tuvo al principio, pero se hizo algo aburrido y el resto de días fue de los menos elegidos. Otro grupo se iba a realizar una carrera de orientación, con la ayuda de una brújula los niños debían buscar una serie de balizas. El primer día fue desastroso y la mayor parte de ellas se "perdieron". Por último, el taller, donde podían realizar pulseras con los colores de sus clubes, actividad tranquila que se realizó en el parque y que obtuvo bastante aceptación.Después de merendar, organizamos un campeonato de fútbol sala y otro de tenis. Los equipos se hacían de manera libre y disputaban los partidos unos contra otros a última hora de la tarde. El último día el equipo campeón pudo disputar un partido contra los monitores y algún que otro fichaje. Los monitores no tuvieron rival y obtuvieron un marcador de 6-2. En el torneo de tenis Edu Calatayud y Jorge Cabanes fueron eliminando a todos sus rivales para llegar a la final, donde se impondría el primero.Por las noches tuvimos las típicas veladas, juegos nocturnos, visitas al bosque, historias de miedo… que hicieron que algunos disfrutaran más que otros.Así día tras día llegamos al domingo, día de regreso. Aunque todavía quedaba saltapins, un circuito aéreo, con tirolinas, puentes… que se hizo un pelín corto. Después de comer, regreso a Valencia y reencuentro con los padres, ansiosos por ver a sus hijos.En resumen una experiencia muy positiva y que seguro repetiremos el próximo año, con nuevas actividades y esperemos que muchos más alumnos.Un fuerte abrazo de vuestros monitores Marcos Armiñana, Eduardo Martínez, Santiago Perucho y Raúl Villaplana.
Marcos Armiñana