Àlvar Gimeno pasó su verano en el país oceánico con el fin de mejorar como jugador y aprender inglés
La Federación de Rugby de la Comunitat Valenciana puede presumir de tener en sus categorías inferiores a algunos de los jugadores con mayor proyección del territorio nacional. Los equipos jóvenes autonómicos cosechan títulos todas las temporadas en las competiciones estatales.
Àlvar Gimeno (nacido el 15 de diciembre de 1997) es uno de los niños que les aguarda un futuro prometedor en el rugby. El joven jugador del CAU Valencia ha pasado un verano diferente. Apenas ha descansado y ha estado lejos de sus compañeros y amigos.
Pero Àlvar ha disfrutado de su particular descanso estival. En el mes de junio acabó sus clases y emprendió una aventura para aprender inglés en Nueva Zelanda, un país que vive por y para el rugby. Sus padres le acompañaron en este viaje al país que acoge a los All Blacks –denominación con la que se conoce a los jugadores que forman el combinado nacional de Nueva Zelanda-.
Aprender inglés pero disfrutando del rugby, su pasión. A pesar de ser uno de los pilares del CAU alevín que se adjudicó el Nacional, Nueva Zelanda fue una prueba muy dura, ya que la llegada no fue sencilla.
El Burnside, su club de destino, es uno de los clubes con más solera de Nueva Zelanda. De hecho, algunos de los mejores jugadores del mundo han salido de sus filas como los all blacks Brad Thorn o Wayne Crocket. Paul Burton, de La Vila, y Mike Davis, del VRAC Valladolid, son otros insignes jugadores que dieron sus primeros pasos de esta cantera y que en la actualidad juegan en España.
Àlvar Gimeno aterrizó en Nueva Zelanda con la liga ya comenzada. Esto repercutió en sus primeras apariciones en el equipo, pero su buen hacer le convirtió pronto en un fijo de las alineaciones de este conjunto de la Primera División de Christchurch.
Finalmente, el trabajo se vio recompensado y Àlvar se proclamó campeón de liga en el primer equipo under 12 del Burnside como titular indiscutible. Ahora, de vuelta a España, echa de menos las instalaciones y la repercusión mediática del rugby en Nueva Zelanda.
“Esta experiencia ha sido como un sueño. He jugado rugby a 15, en terrenos de césped y en un país volcado con el rugby. La intensidad con la que se vive aquí el rugby es maravillosa”, explica Àlvar, que todavía no se cree haber jugado en un estadio en el que reapareció Dan Carter, líder de la selección neozeolandesa, hace escasas semanas.
Ahora ya ha vuelto a casa. El campo del cauce del río Turia volverá a ser su lugar de entrenamiento. Un pequeño oasis para los amantes del rugby en Valencia que se ha quedado pequeño para el gran número de equipos y jugadores que practican este deporte. Hasta que se concrete la nueva Ciudad del Rugby en Valencia, los equipos locales tendrán que repartirse el espacio y echar mano de la ilusión de sus jóvenes para esquivar las limitaciones.
La Federación de Rugby de la Comunitat Valenciana puede presumir de tener en sus categorías inferiores a algunos de los jugadores con mayor proyección del territorio nacional. Los equipos jóvenes autonómicos cosechan títulos todas las temporadas en las competiciones estatales.
Àlvar Gimeno (nacido el 15 de diciembre de 1997) es uno de los niños que les aguarda un futuro prometedor en el rugby. El joven jugador del CAU Valencia ha pasado un verano diferente. Apenas ha descansado y ha estado lejos de sus compañeros y amigos.
Pero Àlvar ha disfrutado de su particular descanso estival. En el mes de junio acabó sus clases y emprendió una aventura para aprender inglés en Nueva Zelanda, un país que vive por y para el rugby. Sus padres le acompañaron en este viaje al país que acoge a los All Blacks –denominación con la que se conoce a los jugadores que forman el combinado nacional de Nueva Zelanda-.
Aprender inglés pero disfrutando del rugby, su pasión. A pesar de ser uno de los pilares del CAU alevín que se adjudicó el Nacional, Nueva Zelanda fue una prueba muy dura, ya que la llegada no fue sencilla.
El Burnside, su club de destino, es uno de los clubes con más solera de Nueva Zelanda. De hecho, algunos de los mejores jugadores del mundo han salido de sus filas como los all blacks Brad Thorn o Wayne Crocket. Paul Burton, de La Vila, y Mike Davis, del VRAC Valladolid, son otros insignes jugadores que dieron sus primeros pasos de esta cantera y que en la actualidad juegan en España.
Àlvar Gimeno aterrizó en Nueva Zelanda con la liga ya comenzada. Esto repercutió en sus primeras apariciones en el equipo, pero su buen hacer le convirtió pronto en un fijo de las alineaciones de este conjunto de la Primera División de Christchurch.
Finalmente, el trabajo se vio recompensado y Àlvar se proclamó campeón de liga en el primer equipo under 12 del Burnside como titular indiscutible. Ahora, de vuelta a España, echa de menos las instalaciones y la repercusión mediática del rugby en Nueva Zelanda.
“Esta experiencia ha sido como un sueño. He jugado rugby a 15, en terrenos de césped y en un país volcado con el rugby. La intensidad con la que se vive aquí el rugby es maravillosa”, explica Àlvar, que todavía no se cree haber jugado en un estadio en el que reapareció Dan Carter, líder de la selección neozeolandesa, hace escasas semanas.
Ahora ya ha vuelto a casa. El campo del cauce del río Turia volverá a ser su lugar de entrenamiento. Un pequeño oasis para los amantes del rugby en Valencia que se ha quedado pequeño para el gran número de equipos y jugadores que practican este deporte. Hasta que se concrete la nueva Ciudad del Rugby en Valencia, los equipos locales tendrán que repartirse el espacio y echar mano de la ilusión de sus jóvenes para esquivar las limitaciones.